
Los vehículos modernos han evolucionado hasta convertirse en sofisticados sistemas informáticos con múltiples puntos de acceso, desde conexiones Bluetooth hasta redes móviles y APIs en la nube. Esta conectividad, aunque mejora la experiencia del usuario, también introduce nuevos vectores de ataque que los fabricantes no siempre protegen adecuadamente.
Los ataques a automóviles pueden dividirse en tres grandes categorías:
Ataques...